|
El 35% de los empleados europeos no destruye los documentos que contienen datos de carácter personal antes de tirarlos Dada la importancia de la protección de los datos en Europa, en especial en las empresas, Fellowes Ibérica, una fabricante estadounidense de máquinas destructoras de papel, ha elaborado un estudio en el que se analizan las costumbres de los europeos en lo que respecta a la destrucción o no de los documentos cuando han de ser desechados. Antes de aludir propiamente a las conclusiones del informe es necesario destacar que éste ha sido fruto de numerosas entrevistas a consumidores y empleados de cinco países europeos, a saber: Reino Unido, Irlanda, Holanda, Bélgica y Alemania. Pese a que la cultura en protección de datos ha ido en aumento en los últimos años en todo el territorio de la Unión Europea, los resultados del estudio no son en absoluto alentadores puesto que se evidencia una falta total de concienciación por parte de las empresas en lo que se refiere al tratamiento y a la eliminación de los documentos con información sensible relativa a sus empleados y clientes. En este sentido, el estudio revela que el 90% de los empleados entrevistados cree que su identidad y la de los clientes de las empresas no están correctamente protegidas. Como no podía ser de otra manera y dado el sector de actividad en el que se desenvuelve Fellowes Ibérica, el estudio dedica un apartado específico a todo lo relativo al uso y la necesidad de las destructoras de documentos. Y en este sentido, afirma que el 62% de los empleados utiliza equipos específicos para la destrucción de documentos, mientras que un 35% tira dichos documentos directamente a la papelera. Por otro lado, el estudio hace mención de las opiniones de las personas afectadas, directa o indirectamente, por el tratamiento de datos y destacan que el 70% de los empleados ve necesaria una mayor implicación por parte de las empresas para asegurar un adecuado tratamiento de todos los documentos. Por último, la fabricante resalta en su estudio la necesidad de la creación de políticas corporativas de forma que las compañías puedan proteger la información de los clientes y empleado contra el robo de identidad y demás actuaciones que atenten o vulneren el derecho fundamental a la protección de datos. |